|
Como elemento imprescindible, y retoque final del proceso, no se puede olvidar la distribución del periódico, no solamente entre los alumnos, que se lo han ganado a pulso, sino entre personas a las que puede interesar la publicación, o de aquellos a los que los alumnos desean informar de su actividad. En algunos, centros se han hecho listados de personas o instituciones a visitar, y grupos de alumnos han entregado el periódico personalmente, ya sea a medios de comunicación, en los que se les han hecho entrevistas y han tenido que explicar su actividad en radio o prensa local, ya sea en instituciones, Delegaciones o Consejería de Educación, a alcaldes, delegados de Gobierno, a otros centros, etc.
El entregar el periódico personalmente, pone al alumno en contacto con personas e instituciones cumpliendo así múltiples finalidades, ya que no sólo lo relaciona con diversas realidades de la vida local, sino que lo capacita para enfrentar situaciones complicadas defendiendo un periódico que han realizado con mucho esfuerzo y que presupone el inicio de un mayor interés no solamente por la escritura, sino también por el análisis literario, la estética y composición y la utilización del dibujo, del sentido artístico y de la utilización de nuevas tecnologías. El refuerzo, que supone la distribución personal del periódico, es también, como apuntaba más arriba, difícil de evaluar cuantitativamente, pero se aprecian a corto plazo resultados inmejorables.
Otro tipo de distribución, que cada alumno hace por su cuenta, es la familiar, no menos importante que la otra y si cabe más motivadora en sus resultados. El que la familia, padres, o marido e hijos en caso de personas adultas, vean que lo que se aprenden se puede presentar de forma gráfica, es un empujón para continuar el aprendizaje y a interesarse cada día más por la adquisición de estrategias de trabajo, entre ellas las de investigación.
|